17/5/09

Y el ganador es... Norway!



Ayer día 16 de mayo de 2009 se celebraba una vez más el certamen musical europeo Eurovisión. Soraya, o "Poyeya" como dicen algunos, ha representado a España con la canción "La noche es para mi".

Este año no ha habido ningún cantante que intentara ridiculizar el acto, por ridículo que lo pueda parecer en muchas ocasiones a causa del favoritismo en las votaciones. Bajo mi punto de vista, la originalidad y calidad de las canciones de este año ha sido muy superior a la de certámenes anteriores. Alemania ha apostado por un espectáculo inspirado en los shows de principios de siglo y el ganador, Noruega, por una canción sin arreglos electrónicos, con una temática original y una puesta en escena que acompaña, pero no deslumbra. Sin entrar en los puestos en los que se han clasificado, dado que son un tongo, la mayoría de los países ha apostado por hacer algo diferente, o en otras palabras, con personalidad.

No ha sido el caso de España. Nos ha representado una canción cutre veraniega, con una puesta en escena similar al circo de Ángel Cristo, con número de magia incluido. Aún así, se podría decir en favor de ella que gran parte de la canción está recitada en castellano, al contrario que la mayoría del resto de países que prefirió dirigirse al público en inglés.

Después de continuos fracasos y sin sabores, creo que sería conveniente preguntarse si funciona el actual sistema de elección de representantes que ha dejado actuar a "Las ketchup" o al Chikilicuatre. La idea de que cualquiera pueda representar a su país en Eurovisión si es elegido por la audiencia es magnífica, pero esto es aprovechado por gente sin formación alguna. Un ejemplo de esto son unos raperos de Cádiz y sus beatbox que se presentaron para entrar en Eurovisión, sin comentarios... en conclusión, si no se va a ofrecer calidad alguna, mejor quedarse en casa, que no se está tan mal.

Felicidades al ganador.